La etiqueta del envase físico es la fuente más importante de información del producto. Las descripciones en línea ayudan a comparar formatos, pero nunca deben sustituir la etiqueta que tienes en la mano.
Empieza por la identidad del producto
Confirma que el nombre, el tamaño del paquete, el formato y el identificador coincidan con lo que pediste. Comprueba que el envase esté sellado y no presente daños visibles.
Revisa todos los ingredientes
Lee la lista completa de ingredientes, incluidos los alérgenos y los ingredientes complementarios. No uses un producto cuando la publicación en línea y la etiqueta física no coincidan.
Lee las advertencias antes que las instrucciones
Las advertencias explican quién debe evitar el producto o consultar a un profesional sanitario autorizado. Sigue las instrucciones exactamente como están impresas y no excedas la porción indicada.
Conserva el envase
Guarda el envase hasta terminar el producto. Los datos del lote, los identificadores y las advertencias pueden ser necesarios si contactas con atención al cliente.