Dos productos a base de miel pueden compartir colores o elementos de diseño y tener cantidades o etiquetas distintas. Una comparación breve ayuda a mantener el pedido correcto.
Compara primero el nombre
Lee el nombre completo, incluidas las palabras que describen el formato o el tamaño. No asumas que un color parecido significa que es el mismo producto.
Compara la cantidad y el formato
Revisa el peso, el número de unidades y si el paquete contiene sobres, cucharas u otro formato. Usa el contenido total al comparar precios.
Compara la etiqueta física
Revisa ingredientes, advertencias, indicaciones, almacenamiento, origen e identificadores. Conserva el paquete después de la entrega.
Guarda los detalles importantes
Conserva la confirmación y las fotos del producto hasta comprobar que llegó correctamente. Contacta al servicio de atención con tu número de pedido si algo parece distinto.